|
El alma se enfrenta al miedo y al sufrimiento. Desecha lo malo, el pasado incierto. Vive el momento disfrutando de cada instante.
Coge entre tus manos lo que sepas con seguridad y crearás un vacío para poder pensar.Cree en conocer y estarás vacío, espera conocer y sabrás demasiado. Lo oscuro solo es reflejo de la luz. (Juan Craviotto) Las señales que te da el mundo son el idioma que interpreta el alma para seguir danzando. Después de la tormenta llega la calma y más tarde se ilumina el cielo. no se puede forzar los acontecimientos. Solo espera a que surjan como surge una flor entre las rocas. Crece despacio pero las inclemencias la hacen más fuerte que as que nace en suelo fértil. Un suelo fértil puede ser arrollado por las aguas, ¿pero qué tormenta mueve una roca? (Juan Craviotto) Un Cuento para reflexionar: Una vez un druida apareció ante el palacio de un anciano rey, esperando encontrar el secreto de la felicidad. Allí sentado el rey, conociendo la demanda del druida le dijo: “Bienvenido inmortal, extiende tu mano” Y le dio una cuchara con 3 gotas de aceite y le dijo: “paséate por palacio y no derrames ni una sola gota…”Cuando el druida volvió de nuevo ante el anciano estaba agotado, ya que palacio era muy grande. Y dijo “ya he vuelto, no he derramado ni una sola gota”. El anciano le dijo a su vez: “ has visto los frescos de palacio, y los jardines tan hermosos que hay, y las alfombras y los cuadros?”El druida le contesto que no ya que había tenido mucho cuidado en no derramar el aceite. El anciano sonrió, como a un niño, que no sabe que hace y contestó: “vuelve sobre tus pasos y observa as maravillas de palacio…Así lo hizo el druida y al vislumbrar las maravillas que había en palacio se quedó perplejo y absorto de tal manera que no se percato de que derramaba el aceite…Hasta que volvió a ver al anciano. El anciano de nuevo sonrió y dijo así: Cuando aprendas a hacer ambas cosas, habrás aprendido una gran lección… El druida comprendió que era necesario vivir la vida sin desperdiciar ni una sola gota de la misma. (Juan Craviotto)
|